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El pasado fin de semana, 23 y 24 de enero del presente año, viajan a la ciudad de Tamare, los equipos de guías y animadores de las diferentes localidades de Venezuela (Tamare, Tiajuana, Caricuao, La Pastora y Maracaibo), para comenzar con buen pie este nuevo año, lleno de buenas expectativas para la formación y crecimiento de este movimiento juvenil que, se mantiene sólido gracias a las oraciones de la familia agustino recoleta y a la presencia de estos chicos líderes que dedican los mejores momentos de su vida para mostrar a otros jóvenes lo hermoso que es vivir en comunidad como lo dice Nuestro Padre San Agustín y disfrutar de la presencia de Cristo en nuestras vidas.
Fr. Hugo Sánchez, Vicario de Venezuela, en el comienzo de esta reunión, conversaba sobre las disposiciones provinciales que, en el XXXIII Capitulo Provincial se planteaba, pues las Juventudes Agustino Recoletas cumplen un papel muy importante en la familia agustino recoleta y son punto clave para continuar promoviendo la evangelización y el carisma agustiniano, además, cuidando desde la profundidad la experiencia cristiana; también mostrar interés por las notas distintivas de las JAR (orante, comunitaria, misionera, mariana y agustiniana) tomando conciencia de que todas ellas son esenciales.
El encuentro se presentó de manera muy interesante, pues en su madurez y dinamismo, estos jóvenes, matrimonios asesores y asesores locales, mostraban sus inquietudes con preocupación y a la vez, entusiasmados por presentar sus propuestas para el buen funcionamiento de estos grupos en cada localidad. Trabajaron por grupos, guías de caravanas, animadores y coordinadores de pre comunidades junto a sus asesores; cada grupo planteó sus propuestas, las cuales al ser concretadas, fueron presentadas en pleno.
Finalmente, el equipo guía nacional se dirige a la Eucaristía para dar cierre a esta reunión, poniendo todas sus esperanzas en el Señor para lograr que estas propuestas, con esfuerzo y dedicación, den frutos provechosos y nos mantenga unidos, caminando en fraternidad, en una sola alma y un solo corazón dirigidos a Dios.























